Una rampa de garaje necesita un pavimento que aguante el peso de los vehículos en pendiente, resista el agua y ofrezca suficiente adherencia para que no haya deslizamientos.
En CISA ejecutamos rampas con asfalto o con hormigón —según el caso— siempre con el acabado antideslizante adecuado para cada tipo de acceso.
¿Asfalto u hormigón para tu rampa de garaje?
Ambas soluciones son válidas dependiendo del contexto. El hormigón es más resistente y duradero para uso intensivo; el asfalto es más flexible y tiene menor coste inicial. En CISA te asesoramos sobre cuál es más adecuado para tu rampa según el tránsito previsto, la pendiente y el tipo de parking.
Acabados antideslizantes para rampas
- Hormigón cepillado o rayado — el más recomendable para rampas con pendiente
- Carborundum — para máxima adherencia en rampas muy inclinadas o con mucho tránsito
- Pavimento asfáltico — para rampas de gran superficie con presupuesto ajustado
- Reparación de rampas existentes — cuando solo hay deterioro puntual
¿Cuánto cuesta una rampa de garaje?
El precio depende del tipo de material, la superficie, la pendiente y el acabado antideslizante necesario. Hacemos la valoración in situ y te presentamos las opciones más adecuadas para tu caso, con presupuesto detallado para cada una.




